Todo inició con una simple campaña en mi colegio para promover la Hora del Planeta. Debo decir que la mayoría de mis compañeros y yo realizamos esta actividad por conseguir horas en el curso, sin embargo conforme nos informamos más sobre lo que significa apagar tu luz y colaborar con tu planeta participamos de este proyecto a consciencia. En este sentido, profesores responsables del curso CAS nos fueron proponiendo distintas actividades a realizar que cumplan con las iniciales y conforme pasaban los meses fuimos madurando cada vez más y comenzamos a tener mayor consciencia y preocupación por los problemas sociales o globales, entre otros, en los cuales podemos dar apoyo para reducirlos o acabarlos. Este año 2015 me involucre en otros proyectos diferentes a los que proponía el colegio que consideraba iban a ser una experiencia inolvidable, como: Maratones, Pre- Techo, TECHO PERÚ, la marcha por la vida, entre otros. Considero que las actividades de servicio son las que me gustan más ya que te sientes muy bien por ser solidario y apoyar a alguien que lo necesita, sin embargo también busque proyectos de acción y creatividad que consideraba me permitirían fortalecer o desarrollar una nueva habilidad, así como mis valores. Ahora siento que soy una persona diferente a la de dos años atras, a pesar que aún me faltan muchas cosas por mejorar como persona.
Considero el curso de CAS una oportunidad. Una oportunidad para cualquier ser humano como cada uno de mis compañeros y yo para desarrollarse con valores como la solidaridad, respeto, responsabilidad, tolerancia, empatía buscando el bien de todos. Estos dos años en los que he estado constantemente participando de actividades que cumplan con algunas de las iniciales: creatividad, acción o servicio. Si bien era un requisito del programa de Bachillerato internacional participar de varias actividades, decidí tomarlas como una experiencia más para mi desarrollo personal y el beneficio de los demás. Estos dos años me han hecho dar cuenta que no soy el único en este mundo y que hay muchas otras personas que necesitan de nuestro apoyo incondicional, además otras actividades me permitieron dar cuenta de algunas habilidades que tengo. Una increíble experiencia llena de actividades que sin duda volveré a repetir.
Considero el curso de CAS una oportunidad. Una oportunidad para cualquier ser humano como cada uno de mis compañeros y yo para desarrollarse con valores como la solidaridad, respeto, responsabilidad, tolerancia, empatía buscando el bien de todos. Estos dos años en los que he estado constantemente participando de actividades que cumplan con algunas de las iniciales: creatividad, acción o servicio. Si bien era un requisito del programa de Bachillerato internacional participar de varias actividades, decidí tomarlas como una experiencia más para mi desarrollo personal y el beneficio de los demás. Estos dos años me han hecho dar cuenta que no soy el único en este mundo y que hay muchas otras personas que necesitan de nuestro apoyo incondicional, además otras actividades me permitieron dar cuenta de algunas habilidades que tengo. Una increíble experiencia llena de actividades que sin duda volveré a repetir.





















