“Erradicar la Pobreza no es un acto de caridad, es un acto de Justicia”- Nelson Mandela
TECHO es una organización que busca superar la situación de pobreza en la que viven miles de personas en los asentamientos humanos de Latinoamérica y El Caribe. Es por eso que para Semana Santa se ha programado en Lima Perú la construcción de 27 viviendas de emergencia para lo cual muchos jóvenes voluntarios participan en forma conjunta con sus pobladores. Para esta actividad se han elegido los poblados de Las Lomas, La Padrera en Pachacamac y El Mirador II, Alto Progreso y Villa Hermoza en San Juan de Miraflores.
Participo de esta gran obra con el objetivo de desarrollar en mi conciencia y acción social, así como solidarizarme con las personas más necesitadas que no tienen una vivienda adecuada para poder vivir y sembrar así una luz de esperanza en sus corazones. Con ello podré también fomentar el desarrollo comunitario en estos asentamientos precarios, de tal manera que puedan ayudarse para superar la adversidad y dificultades en las cuales viven. Asimismo, esta experiencia me ayudará a conocer de cerca la realidad de la pobreza extrema y desarrollar en mi mayor sensibilidad y empatía ante el sufrimiento de las demás personas; así como valorar la dicha que representa no contar con carencias.
Desde el día en que llegue al colegio donde nos hospedaríamos sentí que iba a formar parte de una experiencia inolvidable. Anteriormente me habían comentado sobre la organización y las actividades que realizaba, al escuchar las construcciones que se harían en Semana Santa no dude en apuntarme y participar. Que bueno que lo hice porque honestamente fue la actividad que más me gusto donde cumplía con las tres iniciales de CAS que propone el diploma creatividad, acción y servicio. No me arrepiento de haber perdido mi semana libre, por así decirlo, me sentí mucho mejor apoyando a esas familias que mientras nosotros disfrutamos están constantemente trabajando para conseguir algunos ahorros para sobrevivir en los lugares donde viven, buscando una mejor calidad de vida cada día.
Desde el día en que llegue al colegio donde nos hospedaríamos sentí que iba a formar parte de una experiencia inolvidable. Anteriormente me habían comentado sobre la organización y las actividades que realizaba, al escuchar las construcciones que se harían en Semana Santa no dude en apuntarme y participar. Que bueno que lo hice porque honestamente fue la actividad que más me gusto donde cumplía con las tres iniciales de CAS que propone el diploma creatividad, acción y servicio. No me arrepiento de haber perdido mi semana libre, por así decirlo, me sentí mucho mejor apoyando a esas familias que mientras nosotros disfrutamos están constantemente trabajando para conseguir algunos ahorros para sobrevivir en los lugares donde viven, buscando una mejor calidad de vida cada día.
Del Miércoles 1 de Abril al Domingo 05 de Abril de 2015 fui miembro activo de TECHO PERÚ construyendo una de las 27 viviendas previstas para Semana Santa. En un pequeño terreno de La Padrera en el distrito de Pachacamac, conjuntamente con 6 compañeros de cuadrilla cumplimos el sueño de una nueva casa para la familia de Emilia, una señora de escasos recursos, con 7 hijos y 1 nieto que era madre y padre para su familia. Entre las tareas desarrolladas estuvieron las siguientes:
· Descargar los paneles de madera desde los camiones hacia el terreno sobre el cual construimos la casa.
· Limpiar las áreas del terreno.
· Hacer el piso de madera de la casa y luego levantar las paredes en madera.
· Techar y dar acabados finales.
Aparte de construir la casa para la familia de la señora Emilia, mujer que como ya hemos mencionado tiene una familia bastante grande de jóvenes que se esfuerzan por salir adelante y niños que a pesar de sus dificultades siempre te regalan una sonrisa, TECHO significo muchas cosas más para mi. La construcción de la casa si bien fue un desafío para mí ya que no tenía experiencia en eso y tuve que prestar atención a como trabajaban mis compañeros de cuadrilla para aportar, considero que la mejor parte de esta experiencia fue conocer gente de diferentes edades con el mismo propósito que te ayudan a integrarte y a desarrollar alguna de mis habilidades como la de socializar, y también el hecho de compartir con las familias de la casa que construíamos.
Sin duda alguna esta fue la experiencia más bonita que he podido vivir gracias al programa de CAS. Formar parte de esta familia de Techo no solo me ayudo a madurar y ser mejor persona sino que me hizo dar cuenta de la realidad que no somos los únicos en este mundo y hay otras familias, niños inocentes que no pueden gozar de la misma manera que nosotros, y que no solo son pobres por la falta de recursos económicos sino por la falta de atención y preocupación en ellos. Lo mínimo que pude hacer al enterarme de tal actividad fue participar y vivir la experiencia como muchos otros escolares y universitarios con los que compartí. Fueron cuatro días de:
Duro trabajo:
Compartir con una nueva y hermosa familia a la que nunca olvidaras:
Reír con nuevos amigos con el mismo propósito que tú, erradicar la pobreza:
Felicidad:











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